Archivo de la COACH-TIONES categoría

Los 7+1 Hábitos de Covey

stephen-covey.jpgStephen R. Covey es uno de esos idolatrados personajes que tanto predicamento tienen en USA pues se dedican a “facilitar” el éxito a la gente, sin duda el primer mandamiento que a todo estadounidense le enseñan al nacer.

Como él, solo unos pocos han logrado tener presencia en los lugares de honor de las estanterías de las librerias de medio mundo, convirtiéndose en escritores record en ventas y superando incluso a las estrellas más “bestsellerarizadas” de la narrativa internacional. Es evidente que los tiempos cambian y el pragmatismo vital parece haber vencido al decimonónico concepto del Romanticismo, entendido este como el desprecio a la siempre cruda realidad en favor de una vida no materialista dedicada al espíritu, el arte y la belleza.

No obstante Covey, con ser hijo de su patria y de su tiempo, es uno de los pocos autores americanos que, alejado del estereotipo tan frecuente del tele-predicador “flower-power”, podemos leer sin sospechas de superficialidad ”yankee” en la mayoría de sus reflexiones.

De todas, sin duda su principal aportación a la explicación de los mecanismos que rigen el que podríamos definir como comportamiento práctico para desenvolverse exitosamente en la sociedad del siglo XXI, es la contenida en sus libros “Los 7 Hábitos de la gente altamente efectiva” y “El 8º Hábito”. Obras (sobre todo la primera) que van más allá de la mera fabulación, anclándose en investigaciones y estudios académicos que prestigian sus reveladoras conclusiones sobre el autoliderazgo.

Según el autor, “Los 7 Hábitos de la gente altamente efectiva” son:

1º- Sea proactivo: Actúe o los demás lo harán por usted.

2º- Comience con un fin en su mente: Busque sus destinos identificando su misión personal.

3º- Establezca primero lo primero: La vida es una cuestión de prioridad, no de tiempo.

4º- Pensar en ganar/ganar: El ganar/perder nunca ofrecerá continuidad, agotándose en sí mismo.

5º- Primero comprender y luego ser comprendido: Escuchar antes que hablar es la fórmula de la comunicación empática.

6º- Fomentar la sinergia: La cooperación creativa logra que, uno más uno sean tres.

7º- Afilar la sierra: Solo la mejora continua garantiza hacer lo mismo con menor esfuerzo.

El 8º Hábito” nos habla de cómo interrelacionar adecuadamente el cuerpo, el corazón, la mente y el espíritu a partir de las necesidades, las pasiones, el talento y la consciencia.

Ni que decir tiene que las propuestas del Dr. Covey no son nuevas pues tampoco lo es el Hombre como tal, objeto de intensa reflexión filosófica a lo largo de los últimos milenios. Como todas, la riqueza de sus aportaciones se encuentra en la particular combinación que nos propone de actitudes y conductas ya conocidas y su adecuación a la tipología de sociedad actual.

Buscar respuestas absolutas a las preguntas absolutas que se plantea el Ser Humano siempre será un error por cuanto el conocimiento solo avanza cuando las preguntas nos quieren llevar a otras preguntas para conformar un largo camino, el de la sabiduría, cuyo final siempre será indeterminado.  

Recomiendo positivamente la lectura de estas dos obras, aunque advierto que por más que busquemos nunca encontraremos en ellas (ni en ninguna otra más) esa soñada y constantemente anhelada “varita mágica” que nos resuelva sin esfuerzo el eterno problema de vivir felizmente nuestra propia vida…

b_dsf1932-reducida-cortada.jpg 

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoaching.es

-ESTE BLOG RECIBE ALREDEDOR DE 11.500 VISITANTES ÚNICOS MENSUALES-

Jerarquía, Redarquía y Política

jerarquia.jpgJerarquía, en su acepción social, podríamos definirla como el orden que se establece entre las personas a partir de una única línea de cadena de mando. El ejemplo más evidente es el que define y caracteriza a la estructura militar.

El neologismo Redarquía todavía no aparece con normalidad en los diccionarios aunque, buscando un paralelismo con el vocablo anterior, podríamos decir que atiende al orden que se establece entre las personas a partir de varias líneas de cadena de mando entrelazadas de forma cruzada entre sí (a la manera de un arte de pesca). Por ejemplo, la configuración de trabajo participativo en la creación y desarrollo de los programas informáticos de “código abierto” lo definiría perfectamente.

Por su parte, la Política es la actividad humana que trata del gobierno de la sociedad a partir de la acción del Estado, entendido este en sus múltiples versiones geográfico-administrativas (nación, región, municipio, etc.). Por tanto, es evidente que la Política deberá organizar y organizarse a partir de algún sistema de distribución de mando y competencias.

Es un hecho contrastado que históricamente los colectivos sociales, en cualquiera de sus manifestaciones, han estado estructurados de forma jerárquica, asumiendo esa herencia primitiva de la “ley del más fuerte” que ha reinado secularmente en la Naturaleza y ya protagonizaba la vida de nuestros primitivos ancestros. El paso de los siglos no ha logrado cambiar mucho esta situación, pues la Jerarquía va indisolublemente asociada al Poder y este a los deseos más profundos del ser humano por conseguirlo y perpetuarlo (¡…mi tesoooro…!).

redarquia1.jpgPues bien, la aparición de un nuevo concepto de interacción organizativa social (también puede ser empresarial, deportiva, etc.) que descentralice el Poder jerárquico se ha comenzado a demostrar como posiblemente más eficiente, pues así ha ocurrido en aquellos pocos reductos donde se ha logrado practicar y no ha sido limitada por el mismo Poder (casos de éxito como Google o el F.C. Barcelona lo atestiguan).

De todo ello seguramente no deben ser conocedores aún los partidos políticos cuya propia estructura organizativa es tan férrea y endogámicamente jerárquica que genera tales despropósitos como que la actual campaña electoral para la elección de gobiernos autonómicos y municipales en España está siendo, una vez más, protagonizada mediáticamente por sus primeros “directivos” nacionales cuyo discurso de ámbito nacional, tan alejado de los temas domésticos que nos ocupan y preocupan, bien podría servir exactamente para las elecciones generales del próximo año, aunque estas no lo sean.

Un sistema redarquico de regulación interna en los partidos políticos propiciaría que fueran principalmente los candidatos locales aquellos quienes tomasen el protagonismo de la presente campaña (la suya), trasladando sus propuestas programáticas locales y específicas de mejora a sus electores. Precisamente lo que se vota en estos comicios.

Al final, no puede haber mayor paradoja que la propiciada por quienes se nos muestran repetida y cansinamente en los espacios electorales de todos los telediarios nacionales y que finalmente nunca son los que aparecen en las listas electorales locales y a quienes finalmente solemos elegir sin apenas conocer, precisamente por que todos sabemos que ellos solo son peones en una estructura jerárquica que siempre les dictará lo que deben y pueden hacer…

b_dsf1932-reducida-cortada.jpg 

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoaching.es 

-ESTE BLOG RECIBE ALREDEDOR DE 11.500 VISITANTES ÚNICOS MENSUALES-

“Osabama” bin Laden y la Hipocresía Social

bin-laden.jpgTranscurridos escasos días (mientras esto escribo) desde el anuncio de la noticia de la muerte de Osama bin Laden y todavía con más sombras que luces respecto de lo realmente sucedido, una vez más ha quedado demostrado que la Justicia Universal hace mucho tiempo que solo es una cuestión de Hipocresía Social.

Nadie y nunca, ni el hombre más poderoso de la Tierra, debería actuar fuera de la ley sin la obligación de responder personalmente por ello ante los tribunales competentes. Tribunales que en ningún país “humanizado” (y los hay que, pese a su protagonismo mundial, no lo son) bendecirían la muerte deliberada e interesada de alguien por más atrocidades que este hubiera podido y pudiera cometer (vease los G.A.L.).

La discusión sobre esta cuestión es tan sencilla como la eterna división dialéctico-filosófica entre los partidarios y los denunciantes de la milenaria Ley del Talión o la que se refiere a eso de que… los fines justifican los medios. Sin más.

En mi Taller 12 Hombres sin Piedad: Las Claves del Liderazgo, en donde el análisis integral de la famosa película del recientemente desaparecido Sydney Lumet nos lleva a identificar muchos de los comportamientos humanos que acontecen en entornos de fuerte tensión y constante dificultad (tal como la vida misma), hay un pasaje que propicia una sutil trampa para caer en la Hipocresía Social de no lograr mantener una ferrea conciencia independiente y crítica respecto de nuestras emociones más instintivas.

Se trata de la escena en donde uno de los personajes se desacredita por las formas al mandar callar a otro (al que todos los espectadores repudiamos por su reiterado comportamiento ofensivo, especialmente con los más débiles) amenazándole con “partirle la cara” de no hacerlo.

La reacción habitual de mis alumnos es automática y unánime: sonrisas de satisfacción, entre calladas unas y sonoras las más, al comprobar que, al fin, alguien “hace justicia” enfrentándose al individuo más odiado de la película. Es evidente que en ese momento, normalmente nadie realiza el necesario esfuerzo de imparcialidad que le lleve a ser consciente de que el personaje en cuestión, al emplear la amenaza física contra el otro, está perdiendo una razón que en el fondo tiene, aunque su forma se la retire.

La vida se llena cotidianamente de ejemplos en los que las personas ignoramos la imprescindible coherencia que nuestras opiniones y actos deben a nuestros valores, olvidando frecuentemente la capacidad de discernir entre lo que nos enciende el corazón y lo que aconseja nuestra razón (precisamente el hecho diferencial con el resto de las especies animales).

Aceptar ciega y resignadamente los comportamientos de quienes dicen ser “los buenos” (por defender un orden que finalmente siga preservando su poder) sin cuestionar la legitimidad de los mismos, para luego si recriminar actuaciones similares protagonizadas por aquellos que carecen de ese mismo poder, no deja de ser injusto y sin duda la peor y más triste manifestación humana de Hipocresía Social.

obama-osama.jpgPor todo, no estaría de más que la Academia Sueca revisase honestamente sus discutibles criterios en el reparto de Premios Nobel de la Paz que, en alguna reciente ocasión, parecen haber confundido la única letra que pueda separar a Osama de Obama…

b_dsf1932-reducida-cortada.jpg 

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoaching.es

-ESTE BLOG RECIBE ALREDEDOR DE 11.500 VISITANTES ÚNICOS MENSUALES-

El ejemplo de “Circo del Sol”

circo-del-sol.jpgDesde hace años, uno de los casos más utilizados por las Escuelas de Negocios para ejemplificar el éxito empresarial en mercados maduros es el de Circo del Sol, marca canadiense conocida y disfrutada por medio mundo desde 1.984 tanto por su lograda proyección internacional como por la gran amplitud del rango de edades de sus clientes.

Esta pasada Semana Santa viajé a Madrid por asuntos familiares y tuve la oportunidad de asistir a una función de “Corteo”, uno de sus actualmente 22 espectáculos en representación que, justamente, presumen de lleno diario allí donde se presentan.

Como ya viene siendo habitual cada vez que acudo a una de sus representaciones salí muy satisfecho pues, al margen del esmerado cuidado y la bella factura conjunta del espectáculo, en cada producción siempre hay algo que es absolutamente excepcional y fuera de toda categoría. En este caso fue “Paraíso”, un número de trapecistas sin trapecio móvil (con marcos coreanos) donde las jóvenes y agiles artistas revolotean ingrávidamente por los aires lanzadas literalmente por los brazos de unos fornidos y necesariamente precisos portores (en este video no aparece el momento excepcional cuando una trapecista es lanzada hacia atrás y por debajo de las piernas de un portor, describiendo una inverosímil parábola ascendente hasta ser recibida por el que se encuentra a sus espaldas: absolutamente antológico y ajeno a toda lógica newtoniana).

En definitiva, la fórmula de este incuestionable éxito mundial sigue repitiendo unas constantes que han sido y son habituales en el circo de siempre: números de habilidad y riesgo aderezados con música y humor (solo excluyen los tradicionales animales amaestrados). No obstante, Circo del Sol triunfa frente a todas las demás ofertas circenses (incluso algunas mucho más veteranas y arraigadas en nuestra cultura popular) y todo ello sin traicionar ni transgredir en nada la herencia de un espectáculo más que centenario. ¿Cuál es la razón…?.

De todas las variables que determinan el éxito de una propuesta empresarial o profesional (precio, producto, distribución, publicidad, etc.) hay una, quizás la más complicada de perfeccionar, pero que invariablemente siempre se ha revelado como la más eficaz con independencia de las circunstancias acontecidas en cada momento (crisis o bonanza económica, inestabilidad política o social, etc.). Se trata sin duda de la Calidad.

La Calidad entendida como un conjunto de atributos que trasladan al consumidor una atractiva y profunda sensación de conveniencia en el retorno de la inversión esperado. Aquello que atesora Calidad se explicará siempre por si mismo ahorrando muchos de los esfuerzos habituales en su comercialización, pues serán los propios usuarios quienes se encargarán inconsciente y gratuitamente de ello.

Hoy en día, en un escenario económico presidido por la madurez de la mayoría de los mercados y en donde es imposible pretender su sustitución inmediata por otros nuevos, la única receta que nunca fallará en aquellos es proponer Calidad en todo eso que pretendamos ofrecer (productos, servicios o incluso nuestra propia fuerza de trabajo laboral).

Además la Calidad es la única cualidad que tiene la peculiaridad de ejercer calladamente una invisible e irresistible atracción en todos nosotros, combatiendo y difuminando esa tendencia universal a la priorización del Precio en las decisiones de compra (precio que fácilmente se olvida cuando lo que consumimos nos satisface realmente de verdad). Por esto mismo, sinceramente hoy solo conservo el recuerdo de un bello espectáculo por el que ya no me acuerdo lo que pagué o volveré a pagar en la próxima ocasión que se me presente para volver a ver al Circo del Sol…

b_dsf1932-reducida-cortada.jpg 

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoaching.es

-ESTE BLOG RECIBE ALREDEDOR DE 11.000 VISITANTES ÚNICOS MENSUALES-

Más allá de la Comunicación

todos-se-comunican-pocos-se-conectan.jpg“Todos se comunican, pocos se conectan” es el último libro de John C. Maxwell, el célebre autor de más de 50 títulos sobre management entre los que destaca su éxito de ventas mundial “Las 21 leyes irrefutables del Liderazgo” (video).

El Dr. Maxwell en esta ocasión desarrolla una atractiva teoría que apunta directamente a uno de los pilares actuales de la sociedad del siglo XXI: La Comunicación (video).

Su teoría defiende la existencia de un nivel superior y más eficiente a la Comunicación que denomina “Conexión”, diferenciándose esta de aquella por un sencillo paradigma: Mientras que la Comunicación se establece pensando en uno mismo, la Conexión solo tiene lugar cuando se piensa en el interlocutor. Es decir, la interlocución conectiva entre las personas solo es posible desde la Empatía mientras que la comunicativa no necesariamente, lo que posiciona a la primera en un ámbito más elevado de efectividad.

Por tanto la Conexión podríamos definirla como “Comunicación + Empatía”, combinación de cualidades que solo acontecerá si un mensaje cumple estos tres requisitos:

  1. Que incorpore confiabilidad en el emisor: Nada es creíble si no es confiable.

  2. Que denote preocupación por el interlocutor: El interés por los demás, además de sentirse, debe explicitarse.

  3. Que traslade ayuda potencial: Siempre el… “para lo que haga falta” sincero y predispuesto.

Para todo ello y además, será imprescindible no caer en ninguno de los siguientes peligros en la relación interpersonal:

  • Prejuicio: Ya sé lo que saben, sienten y quieren los demás.

  • Arrogancia: No necesito saber lo que saben, sienten y quieren los demás.

  • Indiferencia: No me interesa saber lo que saben, sienten y quieren los demás.

  • Control: No quiero que los demás sepan lo que yo sé, siento y quiero.

Además habría que hacer notar que la Conexión es un asunto que excede a lo que decimos, pues la palabra no es lo suficientemente poderosa y omnicomprensiva para contemplar fotográficamente todo lo que pretendemos expresar. Generalmente es a partir de todas nuestras manifestaciones conductuales como nos interrelacionamos, siendo las responsables del mayor o menor grado de proximidad o lejanía que finalmente consigamos establecer con los demás.

Esto mismo lo sintetiza y estructura Maxwell, definiendo los cuatro componentes básicos de la Conexión:

  1. Conexión Verbal: Es necesario expresarse con propiedad, tal y como aseguraba Mark Twain al decir que “La diferencia entre la palabra correcta y la casi correcta es la misma que la existente entre la luciérnaga y el relámpago”.

  2. Conexión Visual: La mayor parte de lo que se interpreta de nuestro mensaje viene determinado por nuestra expresión gestual que, además de todos los movimientos corporales (incluida la mirada), también contempla la imagen personal.

  3. Conexión Intelectual: Adecuar siempre nuestro mensaje al nivel de nuestro interlocutor lo hará más comprensible e interesante para él.

  4. Conexión Emocional: Mostrar una actitud ambivalente (receptiva / proactiva) según la ocasión, facilita los canales de encuentro sensorial con los demás al eliminar las habituales barreras de precaución relacional.

Sin duda puede realmente haber un más allá de la Comunicación (definición) llamado Conexión que, a la par de trasladar el mensaje, es capaz de acercar emocionalmente a las personas a pesar de las virtuales distancias electrónicas que hoy parece todo lo dominan en nuestra relación…

b_dsf1932-reducida-cortada.jpg 

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoaching.es

-ESTE BLOG RECIBE ALREDEDOR DE 11.000 VISITANTES ÚNICOS MENSUALES-

Las Piedras de la Vida

Últimamente me pregunto mucho sobre cuál es la justificación que determina los diferentes estados de ánimo por los que solemos atravesar cotidianamente en esas épocas en las que no hay razones de cambio evidentes para ello. ¿Porqué un día percibimos la botella medio vacía cuando el anterior la veíamos medio llena y sin que nadie haya modificado su contenido?. ¿Que nos lleva desde la ilusión al desencanto, sin solución de continuidad y en tan solo el fugaz paso de unas pocas hojas del calendario?.

En definitiva, ¿qué razón determina qué nuestra actitud ante la vida se asemeje más a una alocada veleta en plena playa de Tarifa que al brazo impasible de la estatua de Colón de Barcelona?.

La respuesta más común y generalista seria afirmar que nuestra misma condición de “Persona”, con toda la carga emocional que nos contempla, determina esa volubilidad de caracteres y predisposiciones cotidianas antes comentadas. No obstante, yo no puedo conformarme con este “golemaniano” recurso explicativo que, de tanto utilizarse, ha llegado a perder su verdadera esencia descriptiva. Las emociones no pueden ser solas la respuesta de todo pues la Razón, que hoy no está nada de moda, también ocupa un lugar en nuestro ser y no debería olvidarse con tanta frecuencia.

Siempre he defendido que la cara que le ponemos cada día a la vida viene muy condicionada por las expectativas de futuro que seamos capaces de crearnos, siendo tanto más risueña cuanto más ilusiones alberguemos de fijación y consecución de Objetivos y Metas personales. Sin horizontes que contemplar no necesitaremos ojos para soñar.

Establecer destinos vitales es imprescindible para salvaguardar nuestra motivación de los peligros del desencanto y el aburrimiento, aunque ello no es solo suficiente pues tanta o más importancia asimismo tienen los caminos que tracemos para alcanzarlos. Desarrollar y acometer Planes de Acción que nos acerquen a nuestros deseos se ha constituido en la mejor vacuna antidepresiva que haya podido nunca inventarse al mantenernos activos y con la ilusión de lograr la misión anhelada.

Pues bien, la identificación del “A dónde” y el “Por dónde” debemos caminar en nuestra vida también deberá ser necesariamente acompañada por la determinación del “Como” conseguirlo, para lo que no hay mejor herramienta que la Priorización de las actuaciones que nos permita en cada momento aplicar nuestros esfuerzos hacia aquello que realmente más nos interese.

El secreto de la Vida no es más que el de ser capaces de llenar nuestro recipiente existencial del contenido que más nos importe y por su orden de interés, dejando fuera todo lo accesorio tal y como Stephen Covey nos sugiere en esta ilustrativa y pedregal parábola

b_dsf1932-reducida-cortada.jpg 

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoaching.es    

-ESTE BLOG RECIBE ALREDEDOR DE 11.000 VISITANTES ÚNICOS MENSUALES-

La Diversión en el Trabajo

diversion-en-el-trabajo.jpgDesde hace una década y sin que muchos nos hayamos enterado, parece ser que los 1º de Abril se celebra el “Día Internacional de la Diversión en el Trabajo”, festividad paradójica donde las haya si analizamos detenida y pormenorizadamente su título:

Así las cosas es hora ya de desmitificar a tantos consultores de salón, gurús de pacotilla, quienes pertrechados de una ilusionista brocha chorreante de pintura rosa se afanan en colorear siempre la realidad del tono equivocado. Jugar con los sueños de las personas prometiendo baldías entelequias es la peor traición que se pueda cometer a la honestidad profesional.

Aclaremos las cosas: Trabajar dificilmente podrá ser realmente divertido mientras sea económicamente necesario para vivir, pues la devoción constantemente colisionará con la obligación a menos que no logremos desligar los intereses creados entre ambas. Mientras no haya elección, el Trabajo al igual que la Felicidad se construirá a semejanza de una montaña rusa, sin duda la gran metáfora de nuestra vida.

Asimismo, trabajar es como montar en bicicleta, actividad a la que no podemos pedir siempre que “divertidamente” se desarrolle cuesta abajo si lo que pretendemos es retornar de nuevo al punto de partida. Solo encuentran “divertido” practicar el ciclismo aquellos que son conscientes que para bajar hay que subir primero y que tras todo esfuerzo se esconde el placer personal de lograr los retos que nos propongamos.

Créanme, el Trabajo no es una cuestión de adolescente diversión que generosamente debe propiciar nuestra empresa o demás compañeros (http://www.youtube.com/watch?v=k39SHNBcWcM), sino esa oportunidad que tiene cada cual para demostrarse su valía sin más estímulo externo que el sincero y recompensador autocompromiso de la realización personal…

 b_dsf1932-reducida-cortada.jpg

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoaching.es

-ESTE BLOG RECIBE ALREDEDOR DE 11.000 VISITANTES ÚNICOS MENSUALES-

Nadie hoy es un “Don Nadie”

amigos.jpgSer un “Don Nadie” o persona sin importancia era y es uno de los peores insultos que a alguien pudieran proferirle pues parece ser que casi todos deseamos el brillo del protagonismo de la popularidad social, sea a la escala y por el motivo que sean.

Ser conocido es hoy una aspiración real de muchos cuando antes solo podía serlo de unos muy pocos privilegiados, residentes en ciudades principales y cercanos a los centros de poder político, financiero y de comunicación. Nacer y vivir en un pequeño pueblo de la Castilla mesetaria era el mejor seguro para conservar un remansado anonimato vitalicio allende los escasos vecinos de la municipalidad.

La importancia social de alguien, en cualquier etapa de su vida, siempre ha estado marcada por el número de personas que lo conocían como fiel termómetro de su popularidad, desde la temprana edad de la pandillera adolescencia hasta cuando en la madurez se busca el éxito profesional. Y todo ello, siempre con independencia del verdadero valor aportado a la sociedad (por ser científico o por ser maestro del escándalo conyugal…). No es un método justo para medir la notoriedad real, cierto, pero así han sido siempre las cosas y hoy todavía más aun lo siguen siendo.

Yo, que he vivido en primera persona la transición desde el mundo del bolígrafo al del teclado, puedo constatar que las puertas de la universalidad personal han sido abiertas de par en par para quizás ya nunca volverse a cerrar. Conocer y ser conocido por otros hoy se encuentra al alcance de todos y a tiro de un sencillo “click” de algo que, sin serlo, tiene nombre de roedor.

Quien le diría al músico brasileño Roberto Carlos que el imposible reto que asumió cuando compuso su famosa canción ”Un millón de amigos”, hoy estaría mucho más cerca de lograr (http://www.youtube.com/watch?v=hvpBQcrU9gk).

Como ocurre casi siempre con las innovaciones y sin ser plenamente conscientes de ellas, hemos caído en las redes de la sociedad del “Publicanismo”, la nueva religión del siglo XXI que salvará a algunos pero condenará a otros. Religión que ya tiene entronizado un mayestático “papa” llamado Facebook y a varios de sus reverendos obispos como Twiter, Linkedin, Tuenti o Xing.

El fenómeno de las redes sociales, que cabalga desbocado por los caminos virtuales de la electrónica doméstica, conecta a las personas entre sí para propiciar muy eficientemente su interrelación informativa pero desgraciadamente no la emocional pues Internet, aun buscándolo, todavía no ha incorporado a su canal de comunicación la tierna caricia de una mano, el olor de la piel de un bebé o la profunda mirada de unos ojos enamorados.

Si, es cierto, Nadie hoy es un “Don Nadie” aunque para ser “Algo” sin “Alguien” yo me vuelvo al recogimiento silente de la austera y vieja meseta castellana…

b_dsf1932-reducida-cortada.jpg 

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoaching.es

 

-ESTE BLOG RECIBE ALREDEDOR DE 10.000 VISITANTES ÚNICOS MENSUALES-

¿Yo… o mis Circunstancias?

ortega-y-gasset.jpg¡Qué razón tenía José Ortega y Gasset!… al reducir la realidad vital de cada persona a simplemente dos agentes protagonistas: uno mismo y aquello que le rodea.

Sobre el “Yo”, objeto principal de la mayoría de mis reflexiones, por esta vez no hablaré pues son las “Circunstancias” quienes también deben merecer aquí un espacio de consideración.

Para comenzar valgan estas palabras de Mariano José de Larra:

Las circunstancias, he pensado muchas veces, suelen ser la excusa de los errores y la disculpa de las opiniones. La torpeza o mala conducta hallan en boca del desgraciado un tápalo todo en las circunstancias, que, dice, le han traído a menos…

…las circunstancias hacen a los hombres hábiles lo que ellos quieren ser y pueden con los hombres débiles; los hombres fuertes las hacen a su placer o tomándolas como vienen sábenlas convertir en su provecho.

¿Qué son por consiguiente «las circunstancias»?. Lo mismo que la fortuna: palabras vacías de sentido con que trata el hombre de descargar en seres ideales la responsabilidad de sus desatinos; las más veces, nada. Casi siempre el talento es todo”.

Y en esta misma línea de pensamiento podemos continuar con una célebre frase de Benjamín Disraeli, aquel Primer Ministro británico que dijo:

“El hombre no es hijo de las circunstancias pues son estas las hijas del hombre”.

También el famoso escritor irlandés George Bernard Shaw se ocupó del tema:

La gente siempre culpa a las circunstancias de lo que ellos son. Yo no creo en las circunstancias. Las personas que avanzan en este mundo son las que se levantan y buscan las circunstancias que desean… y sino las encuentran, las crean”.

Finalmente, el mismo Ortega nos revela su propia opinión sobre la frase que hizo famosa, diciendo:

“No somos disparados a la existencia como una bala de fusil cuya trayectoria está absolutamente determinada. Es falso decir que lo que nos determina son las circunstancias. Al contrario, las circunstancias son el dilema ante el cual tenemos que decidirnos. Pero el que decide es nuestro carácter”.

Llegados aquí podríamos concluir que el “Yo”, de proponérselo, es capaz de dominar su entorno sin verse condicionalmente influido por él, teoría en mi opinión errónea por cuanto ningún maximalismo podrá explicar nunca acertadamente la realidad.

Las “Circunstancias”, claro está que determinan una parte del transitar de las personas por su vida. Parte que resultaría imposible cuantificar en su magnitud para todos por igual pues esta misma necesariamente dependerá de múltiples factores diferentes que afectan a cada cual. Por ejemplo, el hecho fortuito de nacer en un país subdesarrollado en lugar de uno avanzado si condiciona enormemente las oportunidades de crecimiento, al margen de las actuaciones personales. En cambio, en algo tan común en nuestros días como lo son los divorcios matrimoniales, el talante y la actitud de los ex-conyuges tienen un protagonismo casi total en el resultado final de esa situación de ruptura que quiere caminar hacia la plena normalización de sus vidas.

Como siempre, el triunfo radica en la capacidad propia para repartir honestamente responsabilidades (tanto en el éxito como en el fracaso) entre lo que es debido a uno mismo y aquello que es correspondiente al entorno o circunstancias, para así no dejarse llevar nunca por las irresistibles tentaciones de abdicar del compromiso personal con la construcción de nuestro particular y deseado futuro (http://www.youtube.com/watch?v=K3tu9mSW5EY)…

 b_dsf1932-reducida-cortada.jpg

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoaching.es

-ESTE BLOG RECIBE ALREDEDOR DE 10.000 VISITANTES ÚNICOS MENSUALES-

110 razones para el Inconformismo

110.jpgReconozco que soy un “inconformista” visceral pues en mi infancia ya demostraba una marcada tendencia a cuestionar lo que mis mayores me proponían, muchas veces incluso sin saber bien las razones de ello. Luego, de joven, un añorado profesor me ayudó a buscar esas razones regalándome la mejor enseñanza que yo pudiera aprender nunca para caminar por la vida: “Pregúntate siempre el porqué de todas las cosas antes de asumirlas”. Ahora, que ya soy mayor, jamás ahorro “porqués” aunque ello empine algo más la cuesta de mi vida.

Conformarse o no con algo depende de las respuestas que nos demos a las preguntas que nos formulemos, considerando que “conformidad” y “asunción” no son lo mismo ni deben necesariamente caminar siempre juntas. Algunos diccionarios definen al “inconformista” como el que no acepta activamente algunos de los valores, normas y modelos de conducta de la sociedad en que vive. No obstante, también podríamos decir que se puede asumir algo sin necesariamente estar conforme con ello en una suerte de aceptación pasiva, como suele ocurrir normalmente con algunas leyes y decretos de ordenación social que, no siendo de nuestro agrado, los cumplimos.

Precisamente la actualidad española más reciente nos está brindando no pocos motivos para el inconformismo en forma de torrencial aguacero de discutibles normas gubernamentales limitadoras de nuestra capacidad de actuación (fumar clandestinamente, conducir cansinamente, navegar por internet con cleptómana sensación, etc.), cuyos “porqués” no fácilmente encuentran respuestas convincentes para todos los implicados y configuran un preocupante panorama que cuestiona el donde deben posicionarse las fronteras en la actuación ejecutiva de los poderes públicos frente a la capacidad de elección del pueblo soberano.

selected.jpgEn “Selected”, recientemente publicado por Mark van Vugt y Anjana Ahuja, se defiende la teoría de que la subordinación en las personas es instintiva pues a lo largo de la evolución humana parece que nos hemos ido acostumbrando genéticamente a que alguien siempre nos “mande” lo que debemos hacer (desde el Jefe de la Tribu antes, hasta el Jefe del Gobierno hoy) y de esta manera subsidiaria nos manejamos mejor que cuando estamos obligados a generar todas las decisiones de nuestra vida (esto, de ser cierto, podría explicar la evidente escasez de verdaderos líderes naturales en todos los órdenes de la sociedad).

Manifestar inconformismo cuando entendemos que la razón nos asiste es la mejor opción para defender activamente nuestro criterio frente a algunas actuaciones cuestionables de los poderes institucionales y todavía lo es más cuando son tantas como 110 las razones que kilométricamente nos lo justifican…

b_dsf1932-reducida-cortada.jpg 

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoaching.es

-ESTE BLOG RECIBE ALREDEDOR DE 10.000 VISITANTES ÚNICOS MENSUALES-

La Era de la Oportunid@d

evolucion-humana.jpg

¡Qué difícil es la comprensión de los momentos de cambio cuando estos se están produciendo!. Más tarde, la perspectiva que nos regala el paso del tiempo suele permitirnos visualizar nítidamente aquello ocurrido como algo natural y perfectamente explicable aunque, indudablemente, solo es al comienzo cuando el ser consciente de esas transformaciones que acontecen puede abrir múltiples oportunidades de desarrollo que después, ya conocidas y “descontadas” por todos, se habrán desvanecido como agua entre las manos.

Creo que no me equivoco si afirmo que nos encontramos inmersos en una época de profunda transformación cuya trascendencia, todavía difusa, apunta a configurar este como uno de esos puntos de inflexión que han caracterizado los “arreones” en los que se ha basado el avance de la Historia de la Humanidad. A ello contribuye fundamentalmente, al margen de otros agentes entiendo que menores, la confluencia de dos realidades caracterizadas por su volcánico potencial dinamizador:

  • La profunda y persistente Crisis Económica global

  • El desarrollo exponencial de los Sistemas de Información Electrónica

La profunda y persistente Crisis Económica mundial y las consiguientes dificultades vivenciales a las que nos somete a todos determina el mejor caldo de cultivo para la insatisfacción personal y por consiguiente para la orientación proactiva hacia las necesarias actuaciones reparadoras. Los tiempos de bonanza anestesian y los de crisis espabilan.

Por su parte, el desarrollo exponencial de los Sistemas de Información Electrónica, en todas sus vertientes, nos ofrece la herramienta de entendimiento e interactuación social más poderosa que ha tenido el hombre nunca, al haber logrado derribar todas las barreras de conocimiento y comunicación hasta la fecha existentes. El mundo al alcance de cada cual con solo mover el dedo que activa un “click”.

Es evidente que “Crisis Económicas” llevamos contabilizadas una buena cantidad en los últimos 100 años, pero nunca habían coincidido en el tiempo con una evolución tan revolucionaria de la tecnología como la que ahora vivimos, por lo que su simultaneidad actual seguro está ejerciendo de irremediable detonante de un trascendental cambio de “Era”. Cambio de Era al que siempre viene asociada la “Oportunidad”.

Una de las consecuencias más trágicas de la Crisis Económica actual es su traslación directa al mercado laboral que, mes tras mes, se desangra sin solución de continuidad configurando una triste realidad social presidida por el omnipresente desempleo y cuyo arreglo ya no puede descansar en el tan esperado cambio de tendencia económica, pues el vigente modelo mayoritario de “trabajo por cuenta ajena” nunca ya será estructuralmente válido.

Este cambio de Era, entre otros aspectos, va a configurar la consolidación de un nuevo agente laboral que alcanzará gran protagonismo en el entramado económico de los países desarrollados en un futuro próximo: el Pequeño Emprendedor, autónomo o con una ligera estructura, que desvincule su futuro de la necesidad de pertenecer a la plantilla de una empresa como única vía de subsistencia profesional.

Aquellos quienes hoy se encuentran en una situación laboral precaria (desempleados o insatisfechos con su ocupación) deberán cambiar su acomodaticio paradigma orientado exclusivamente a la búsqueda del cobijo que genera el maternal marco de seguridad de las empresas y considerar que puede haber otros caminos de desarrollo profesional, más libres y personalizados, que también propicien la necesaria cobertura financiera a la vez que faciliten la deseada conciliación con la vida personal (http://www.youtube.com/watch?v=1djgIJjk-hg).

Hace nueve años yo mismo quise anticiparme al intuido cambio buscando mi Oportunid@d profesional al abandonar una creciente y exitosa trayectoria directiva en el ámbito de las entidades financieras para transitar hacia la independencia de una profesión liberal como “Business Coach” y hoy, puedo asegurar, todavía sigo felicitándome por ello…

b_dsf1932-reducida-cortada.jpg 

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoach.es

 

-ESTE BLOG RECIBE ALREDEDOR DE 10.000 VISITANTES ÚNICOS MENSUALES-

¡Quieto todo el mundo!

tejero-en-el-congreso.jpgEn estos días estamos recordando el esperpéntico y decimonónico intento de golpe de estado acaecido en España hace 30 años y quienes teníamos uso de razón entonces (a mi me sorprendió asistiendo a una clase vespertina en la Universidad) nunca olvidaremos que todo comenzó con una voz imperativa y arrabalera que por varias veces gritó…

¡¡¡QUIETO TODO EL MUNDO!!!

Esta frase, que ya es historia de la democracia española, tiene un significado que trasciende su evidente primera lectura para describirnos toda una declaración de intenciones soterradas que condicionan al ser humano y son ahora, en tiempos difíciles, de rabiosa actualidad.

Con seguridad, quien la pronunció (el Teniente Coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero Molina) y como lo hizo (pistola en mano y dirigiéndose al hemiciclo donde se encontraban sentados los diputados que votaban la investidura de Leopoldo Calvo Sotelo como nuevo Presidente del Gobierno), tenía como intención el que nadie hiciese nada. Es decir, la inacción de los representantes del poder popular a la espera de un destino marcado por misteriosas órdenes militares por llegar que constituirían un nuevo orden de gobierno nacional.

El propósito de la frase, ya desde el comienzo, no fue conseguido pues ante las intimidatorias ráfagas de los primeros disparos de ametralladora algunos diputados manifestaron su contrariedad frente a la situación, permaneciendo sentados sin atender a las ordenes de… ¡Todo el mundo al suelo!. Incluso dos de ellos (el Teniente General Gutiérrez Mellado y el todavía Presidente del Gobierno, Adolfo Suarez) se levantaron para “no estar quietos”, tal y como les mandaban. A partir de aquí y durante aquella oscura y larga noche invernal de incertidumbre en el Congreso de los Diputados, otros parlamentarios también “dejarían de estar quietos” en sus escaños. Era el comienzo del final que ya todos conocemos.

Permanecer quieto ante una situación que no es de nuestro agrado es la mejor forma de perpetuarla para empeorarla. Solo moviéndonos podremos contribuir a cambiarla.

Afortunadamente, hoy nadie nos puede obligar a estar quietos y contamos con la libre posibilidad de actuar para tratar de modificar nuestras personales situaciones vivenciales cuando estas no son de nuestro entero agrado. Si no lo hacemos suele ser por razones propias (¡no nos engañemos con escusas balsámicas y autocomplacientes que siempre apuntan hacia afuera!) porque normalmente optamos por ese camino más fácil, asfaltado de mansa resignación, al aceptar lo que llamamos “Nuestro Destino”.

Destino que afortunadamente nunca está prefijado, pues de lo contrario quizás hoy yo no podría estar escribiendo estas letras con la entera libertad que me permite el estado de garantías cívicas que entre todos nos hemos dado en España y que tenemos la obligación de seguir defendiendo con la única actitud que resulta efectiva ante lo insatisfactorio…

¡¡¡MUÉVASE TODO EL MUNDO!!!

b_dsf1932-reducida-cortada.jpg 

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoaching.es

-ESTE BLOG RECIBE ALREDEDOR DE 10.000 VISITANTES ÚNICOS MENSUALES-

Lo que quieren las Mujeres

mujer.jpgCuando era veinteañero y mi padre todavía vivía, mantuve con él innumerables discusiones respecto de la igualdad de géneros. Igualdad no entendida en el sentido social y legal, que aquí si coincidíamos, si no en cuanto a la idiosincrasia y forma de comportarse ante la vida de unos y otras. Yo siempre defendía que no había distinción vital alguna por ser hombre o mujer y mi padre que lo contrario. Hoy ya no discutiríamos: pienso como él.

¿Por qué?. Quizás porque yo ahora tengo casi la edad que entonces tenía mi padre y la vida me ha demostrado que aquello que desde la bisoñez de la utopía igualitarista defendía sin conocimiento empírico, no necesariamente tenía por qué ajustarse a la realidad.

Soy consciente del peligro de la generalización al definir algo o a alguien, aunque en muchas ocasiones es necesaria para avanzar en el entendimiento sobre ello mismo. Decir que las personas mediterráneas son morenas y las nórdicas rubias es generalizar, pues ni las unas ni las otras son todas así, aunque la mayoría si responden a esa definición de color capilar por lo que su identificación generalizada puede ser permitida sin contradecir a la excepción.

Hombres y mujeres, personas ambos, son diferentes física (es obvio) pero también emocionalmente. Desconozco que parte de culpa es debida a la genética y cual a la educación y en ello ahora no voy a entrar. Es cosa de otros que son mucho más expertos en la materia.

El estudio profundo de estas distinciones de género históricamente no ha sido muy del interés de los pensadores, relegándose a poco más que un foco de inspiración de los artistas como poéticos glosadores del “eterno femenino” y desgraciadamente también a esos otros, inventores de burdos y sexistas chistes de salón, que identifican al sujeto femenino como un mero objeto de interés visual.

Quizás todo esto se explique por el marginal protagonismo económico que la mujer secularmente ha detentado en la sociedad y su escaso manejo de esos hilos del poder que dicen mueven al mundo. Sin embargo, la realidad actual en los países más desarrollados ha cambiado y sus mujeres, con valía y mucho esfuerzo, han alcanzado cotas de protagonismo más allá del ámbito tradicionalmente familiar o estético, que ya las hacen merecedoras de la atención de los analistas socioeconómicos.

what-women-want.jpgUno de ellos es Paco Underhill, psicólogo ambiental, fundador y CEO de la multinacional de investigación de mercados Envirosell y quizás uno de los expertos más reputados en el análisis de los comportamientos del consumidor que podamos encontrar. En su libro publicado en 2.010, LO QUE QUIEREN LAS MUJERES (“What Women Want”), nos propone una caracterización de la mujer actual que, aunque desde una perspectiva mercadotécnica, podría traspolarse también a otros ámbitos de su personalidad.

Según Underhill, LO QUE QUIEREN LAS MUJERES de hoy viene determinado por cuatro cualidades que son las que más valoran en las cosas (lo que les decide qué productos y servicios consumir) y particularmente considero que también pueda serlo en las personas (lo que les decide que pareja o amistades elegir):

  • La Seguridad: Derivado posiblemente de una necesidad atávica de protección ante su menor fortaleza física, las mujeres aprecian todo aquello que generalmente eluda el peligro gratuito y garantice la estabilidad y la armonía.

  • La Adaptación: Valoran aquello que tienda a adecuarse a sus gustos y cuya flexibilidad permita una acomodación a sus preferencias.

  • El Respeto: Aprecian la consideración integral hacia su persona.

  • La Higiene: Estiman muy positivamente todo lo referido a la limpieza como referente de salud, confort y perdurabilidad.

Estoy convencido de que si los hombres nos esforzamos en conocer mejor LO QUE QUIEREN LAS MUJERES habremos dado el primer paso para solicitar que también ellas descubran LO QUE QUIEREN LOS HOMBRES, mundos puede que algo diferentes pero con toda seguridad… no inevitablemente distantes (http://www.manicomic.com/123/monstruo-anuncio-de-mcdonalds).

b_dsf1932-reducida-cortada.jpg 

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoaching.es

-ESTE BLOG RECIBE ALREDEDOR DE 10.000 VISITANTE ÚNICOS MENSUALES-

Lo que une a las Personas

manos-unidas1.jpgMuchas veces me he preguntado qué es lo que acerca y une a las personas. Que atrae a la gente en los casos en que no existe un vínculo de relación predeterminado como lo pueda ser el familiar, en esas situaciones en que la elección es libre y no impuesta por las circunstancias, cuando la autonomía de decisión solo depende de la voluntad propia y el criterio personal para ejercerla.

¿Por qué nos aproximamos más a ciertas personas que a otras?. ¿Qué nos lleva a elegir pareja, amigos, socios, colaboradores, etc.?. ¿Qué apreciamos en los demás que nos atrae hasta el punto de querer compartir con ellos aquello que más valoramos y es… nuestro tiempo?.

Si pretendiésemos contestar a todo esto con una sola respuesta, de principio y fuese cual fuese, ya estaríamos equivocándonos pues la atracción entre las personas solo puede explicarse a partir de un cóctel integrado por muchos ingredientes que no se repiten por igual en cada cual, pues eso de los gustos es tan particular que casi nunca suele coincidir. No obstante, de todos ellos, hay uno que destaca poderosamente sobre los demás y que no puede nunca faltar a la hora de fijarnos en quienes nos rodean, constituyéndose en condición necesaria y algunas veces casi suficiente.

Es… ¡la ADMIRACIÓN!.

Los diccionarios definen la ADMIRACIÓN como la “Consideración que se tiene a alguien o algo por sus Cualidades”, quedando aquí patente que son las Cualidades quienes determinan la ADMIRACIÓN que deriva a su vez en una especial Consideración. Cuando de alguien (eludiré a las cosas para centrarme en las personas) valoramos positiva e intensamente alguna de sus cualidades comenzamos a admirarlo fascinándonos por el encanto que respecto a ello desprende, sintiendo una fuerza invisible que ejerce del más potente imán de atracción humana que pueda existir pues, mientras su efecto permanece, no permite la fácil desvinculación de los implicados (admirador y admirado).

De todos, quizás el ejemplo más evidente del poder de encantamiento de la ADMIRACIÓN lo encontramos en las relaciones sentimentales de pareja, que comienzan dulcemente cuando el enamoramiento ejerce de sublimación de la exaltación de las virtudes del sujeto amado y de forma simultánea, la inevitable miopía de sus defectos. Nos enamoramos porque admiramos algunas (no necesariamente todas ni las más importantes) características personales del otro y nos desenamoramos cuando ya no somos capaces de percibirlas, bien porque no fueron realmente ciertas al principio o porque hayan sido perdidas con el paso del tiempo por la persona amada. George Sand dijo (supongo que pensando en el gran Chopin) que “el amor sin admiración solo es amistad” y yo considero que, en ocasiones, ni tan siquiera eso.

En el mundo del trabajo la ADMIRACIÓN también es muy determinante pues es consustancial con el liderazgo profesional, encontrándose difícilmente líderes naturales que no sean admirados por sus colaboradores quienes, llevados por esta especial consideración, suelen convertirse en fieles seguidores e imitadores de sus buenos comportamientos. En el extremo opuesto se encontrarían los “Jefeadores” que, carentes de toda cualidad admirable, generan profundo desinterés y vocación de distanciamiento paulatino entre sus subordinados.

zubin-metha.jpgEn general la ADMIRACIÓN se sustenta en el hecho de percibir que otra persona realiza algo, que valoramos como significativo, de forma evidentemente mejor que uno mismo. Si lo valorado además es ejecutado con excelencia, la ADMIRACIÓN se convierte en veneración generando sentimientos de lo que llamamos “Amor Platónico”, en el que se sustenta el fenómeno de los “fans” en todas sus intensidades y variedades (música, literatura, deportes, etc.). Personalmente confieso una vez más que siento veneración por los directores de orquesta, a muchos de los cuales sigo desde hace años en sus conciertos viajando en motocicleta por los teatros del mundo entero (http://www.youtube.com/watch?v=gq-NeZFoz_E).

Si admirar depende de uno mismo, ser admirado desde luego que también. Todo parte del compromiso y la voluntad personal para desarrollar obstinadamente aquellas capacidades (cualesquiera y sin importar su trascendencia) para las que mejor dotados estemos y nos distingan algo de los demás. Hablar con serenidad, ser ordenado, no enfadarse, tener sentido del humor y tantos como estos son claros argumentos por sí mismos para atraer a los demás. Sin excepción, todos albergamos suficientes razones internas para ser por algo admirados, pero no todos somos capaces de desarrollarlas y exteriorizarlas al exigir un esfuerzo que no solemos estar dispuestos a entregar y como todo en la vida, siempre será necesario para mejorar…

b_dsf1932-1.jpg

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoaching.es

¡ESTE BLOG RECIBE ACTUALMENTE ALREDEDOR DE 10.000 VISITANTES ÚNICOS MENSUALES!

Engrasar para Engranar

Sin necesidad de dominar la ciencia de la mecánica, todos sabemos que una de las claves determinantes de la eficiencia de cualquier motor radica en minimizar las pérdidas de energía motivadas por el rozamiento a que se ven sometidos sus componentes en la necesaria interactuación de los unos con los otros.

Toda organización “con ánimo de…”, es decir, con un fin determinado (empresas, partidos políticos, órganos de gobierno, ONG´s, asociaciones culturales, deportivas, profesionales, etc.) se asemeja en gran medida a un motor compuesto por muchas piezas siendo de todas ellas, la más importante, la única que está viva: Las Personas.

Las Personas constituyen ese valioso y exclusivo agente de una organización que puede solucionar problemas y estos son, por definición, consustanciales con toda entidad pues cada organización es una fuente constante de generación de los mismos, al tener que pugnar con las demás por aquello que todas desean conseguir (vender, obtener votos, ganar partidos, etc.).

Hasta la fecha, uno de los mejores procedimientos demostrados para minimizar el rozamiento generado en un motor para que todas sus piezas engranen óptimamente es engrasándolo con sustancias que faciliten su trabajo y aseguren su durabilidad. Pues bien, en las organizaciones también es necesario ENGRASAR para ENGRANAR, siendo indiscutiblemente el vehículo más determinante para que ello se produzca con éxito eso que llamamos “La Comunicación”.

Recientemente acabo de desarrollar una Encuesta de Clima Laboral para una empresa cliente y el resultado más significativo de entre todos los tabulados no podía ser diferente al que vengo observando habitualmente en otras y es común a la mayoría de PYME´s españolas: todos sus miembros siempre se quejan de falta de Comunicación interna, sobretodo vertical.

Las personas tenemos una necesidad imperiosa de comunicarnos en todos los sentidos, pues la información siempre es el punto de partida para llegar a cualquier toma de postura y decisión. Y tomar decisiones representa el corazón de la resolución de problemas. Si a las personas en las organizaciones se les pide que resuelvan problemas y para ello no se instrumentan las vías de comunicación adecuadas para intercambiar información, el resultado es obvio que nunca podrá ser bueno.

Cuando la Comunicación no fluye adecuadamente en las organizaciones, espontáneamente se crean nuevos canales oficiosos de información (“Radio Macuto”) que normalmente no responden a la realidad ni a la veracidad, originando un desestabilizador mar de fondo que contribuye más a la confusión que a la reparación.

Créanme, muchos directivos responsables de empresas y unidades de negocio todavía no son completamente conscientes de la estrecha vinculación entre Comunicación y Resultados, permitiendo que la maquinaria de su organización funcione ineficientemente, chirriando por no atender a su necesario engrase.

A ningún lector que haya llegado hasta aquí se le escapará que lo escrito es asimismo totalmente aplicable al terreno personal, en donde la ausencia de Comunicación genera el principio de la decepción entre aquellos a los que les unen lazos de amor o amistad. Ya lo dijo con acierto en 2.002 Pedro Almodóvar: “Hable con Ella…” (http://www.dailymotion.com/video/xalbwi_cucurrucucu-caetano-veloso-hable-co_music).

b_dsf1932-1.jpg 

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoaching.es

 

-ESTE BLOG RECIBE ACTUALMENTE ALREDEDOR DE 10.000 VISITANTES ÚNICOS MENSUALES-

La Economía de la Felicidad

Si el concepto de FELICIDAD ya es suficientemente difícil de definir por lo que de personal e intransferible tiene, más todavía lo debe ser su medición objetiva al no contar en la actualidad con ningún patrón que sea válido y a gusto de todos.

Alcanzar la FELICIDAD es fundamentalmente asunto propio aunque el conjunto de las instituciones de gobierno público también deben contribuir, en lo que a su responsabilidad compete, a este objetivo principal y anhelado en nuestra vida. Contribución que difícilmente puede orientarse adecuadamente si los indicadores por ellos manejados siguen las doctrinas de los postulados de la ECONOMÍA decimonónica que asociaba riqueza con FELICIDAD.

Hoy en día, es obvio que nadie aceptaría como única y satisfactoria unidad de medida de su FELICIDAD el importe de su “Renta per Cápita” (PIB nacional dividido por sus habitantes), pues realmente todos sentimos que cohabitan otros muchos factores condicionantes en nuestra situación vivencial. Desgraciadamente, suele ser ese ratio el que preferentemente manejan los gobernantes para calibrar el progreso y la dicha de los pueblos.

La profesora de la Universidad de Maryland y especialista en políticas públicas, Carol Graham, ha realizado un amplio estudio sobre los índices que determinan la percepción de la FELICIDAD en muchos países con diferente grado de desarrollo socioeconómico y lo ha publicado en su libro “Happiness around the World”. La conclusión más significativa a la que llega es tremendamente reveladora: “Con muy pocas excepciones, para los individuos el dinero no es la base fundamental de la FELICIDAD”.

Se cumple por tanto la llamada “Ley de Easterlin” que defiende que cuando el dinero sobrepasa un cierto límite (diferente según cada persona y en cada país), deja de ser fuente de FELICIDAD (la gente adinerada lo es menos que proporcionalmente a medida que se incrementa su riqueza).

Pero entonces, ¿cuál es el factor más comúnmente valorado en todo el mundo para determinar la FELICIDAD?. Según la doctora Graham, es la SALUD. Y tanto es así que parece establecerse una correspondencia biunívoca por la que las personas saludables son más felices y las personas felices son más saludables.

Sin embargo y en mi opinión, admitir todo esto nos lleva a una curiosa y evidente paradoja pues el dinero es necesario para todo gobierno que pretenda mejorar la cobertura de las prestaciones sanitarias de sus habitantes. Es decir, la riqueza de un país sí interviene indirectamente en la FELICIDAD de las personas, pues determina la calidad de aquello que contribuye muy directamente a mejorar lo que más valoran para alcanzarla.

Llegados hasta aquí podríamos inferir que los gobiernos de países con alta Renta per Cápita pueden contar con mayores recursos para garantizar la SALUD de sus habitantes mejorando su sistema sanitario y por tanto facilitando más la FELICIDAD colectiva aunque, en realidad, esto no sería totalmente suficiente pues el tradicional concepto de salud pública alude más a su aspecto paliativo que al preventivo, el cual por el momento deberá seguir siendo mayoritariamente responsabilidad individual de cada cual.

En fin, que tratándose de FELICIDAD seguimos dándole vueltas a eso que con gran éxito proclamaba la famosa canción de “Cristina y los Stop” en los ´60 y que hoy se ha convertido en el más famoso triunvirato de Auto-Ayuda vital, sin duda por muy pocos cuestionado: “…Tres cosas hay en la vida: Salud, Dinero y Amor…” (http://www.dailymotion.com/video/x45sjb_cristina-y-los-stop-tres-cosas_music).

Amor… sobre el que en este artículo no me he atrevido a escribir, a la espera de que algún amable lector quiera y sepa explicarme su romántica relación con la ECONOMÍA.

b_dsf1932-reducida-cortada.jpg 

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoaching.es

-ESTE BLOG RECIBE ACTUALMENTE ALREDEDOR DE 10.000 VISITANTES ÚNICOS MENSUALES-

Personas con “Obsolescencia Programada”

El concepto de OBSOLESCENCIA PROGRAMADA, no siendo nuevo, ha cobrado plena actualidad desde la reciente emisión por la 2 de Televisión Española del ingenioso y revelador documental dirigido por Cosima Dannoritzer cuyo título lo define como toda una militante declaración de principios: “Comprar, tirar, comprar.

Uno de los sustentos teóricos de la macroeconomía moderna como disciplina académica de análisis del comportamiento de la sociedad radica en la conocida “Ley de la Oferta y la Demanda” que, a finales del siglo XVIII, ya intuyese Adam Smith en su obra más popular: “La riqueza de las naciones”.

Hoy en día, pretender que el “Precio” es la única variable que ajusta ofertas con demandas es una tremenda ingenuidad pues el devenir de la historia comercial de los países desarrollados nos demuestra cuantos otros factores tienen también su protagonista injerencia en el comportamiento del consumidor, conformando al final una tupida red de estrategias, tácticas, técnicas e intereses que tergiversan la pureza de esta teoría y que los economistas ya no damos abasto a modelizar.

De entre todas ellas la Obsolescencia Programada es una de las más deshonestas pues comporta aquello que siempre es más condenable: el engaño. La fabricación de productos con fecha de caducidad técnicamente predeterminada y previamente ocultada con objeto de favorecer su rotación en ventas nos aboca a una paradoja sin sentido: ¡Los productos mejoran paulatinamente en su calidad pero cada vez duran menos!. Es decir, el verdadero valor de un producto respecto de su contribución al uso asignado queda limitado por el fabricante al acortar deliberadamente su vida útil por una razón de interés comercial, práctica unilateral que sitúa en franca desventaja al confiado comprador. Esto no parece justo.

Pero la Obsolescencia Programada no es un mal que solo afecta a los productos pues también alcanza a las personas. ¿O no es Obsolescencia Programada la fijación por decreto de la edad de jubilación laboral?. Las personas contribuyen al avance de la sociedad con su trabajo a la par que el trabajo también constituye una fuente de enriquecimiento y realización personal para quien lo desarrolla con interés y pleno aprovechamiento. Limitar todo esto hasta una fecha establecida y desde la ley tampoco parece justo.

Yo no sé quien tiene finalmente la culpa pero nuestra sociedad, hace ya varias generaciones, ha interiorizado una práctica que se ha convertido en ese derecho incuestionable y consolidado de vivir sin trabajar a partir de cierta edad. Derecho que, siendo solidariamente aceptable, no es neutral pues ejerce de invisible agente disuasor de toda iniciativa personal hacia la prolongación de su vida laboral y que en ocasiones (como lo son los tiempos de crisis actual y quizás puedan ser los futuros) no es fácilmente asumible en su financiación por las arcas del estado.

Excepto en algunas determinadas ocupaciones, hoy en día el talento prima más que la fuerza física al contar con maquinarias que resuelven muchos de los esfuerzos que antaño debían realizar las personas. Además, el talento no se agota con la edad, antes al contrario normalmente suele incrementarse fruto de la experiencia y los conocimientos adquiridos. No vamos bien si renunciamos a él aparcando con un sueldo de supervivencia a quienes más lo detentan por una razón meramente consuetudinaria.

Hacia todo esto se deberían dirigir comprometidamente las miradas de los agentes sociales que tienen poder de influencia en la opinión pública para plantear un necesario cambio de paradigma social. Cambio que viene motivado por una realidad que parece ser difícilmente inevitable: El cuestionamiento del omnicomprensivo “Estado del Bienestar” como modelo de progreso en el mundo desarrollado.

En plena discusión social sobre el sistema de pensiones del estado español algunos se quejan de la propuesta gubernamental de ampliación de la edad de jubilación PROGRAMADA hasta los 67 años, ignorando que a esa edad la vida no necesariamente es presa de la OBSOLESCENCIA, pues puede y debe ser mucho más que la perezosa y paseada contemplación diaria del avance en el estado de las obras comenzadas en cada barrio.

 b_dsf1932-reducida-cortada.jpg

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoaching.es

-ESTE BLOG RECIBE ACTUALMENTE ALREDEDOR DE 10.000 VISITANTES ÚNICOS MENSUALES-

El viaje más triste…

Algunos de nuestros viajes comienzan cuando los de otros ya han terminado.

La rueda delantera de mi montura serpenteaba por la angosta y descascarilladla carretera que subía hacia aquella perdida población de la serranía leridana, en una de esas serenas tardes de Enero en las que la tenue luz del sol calladamente anuncia su despedida hasta el día siguiente. En el horizonte, señalándome la llegada, se recortaban algunas cruces oxidadas que emergían de las tapias de un solitario y luctuoso cementerio, lugar de destino del viaje más triste que nunca haya realizado en mi fiel motocicleta. Atrás, más de 350 kilómetros de afligida reflexión sobre la futilidad de la condición humana.

Las despedidas sin la esperanza del reencuentro duelen más y nunca hay palabras que las justifiquen ni las reparen. Nos ha dejado para siempre Dolores, la dulce Dolores, quien hasta el final deseó con toda su fe vivir esa media vida que todavía le quedaba como esposa, madre y profesional y que ha sido truncada por una cruel enfermedad que acampa y se extiende en los cuerpos, minándolos sin aviso previo de su maldad. Pepe, su querido marido, ha sido, es y será mi amigo toda nuestra vida. Nos abrazamos fuertemente en un denso y cómplice silencio, el único que puede decirlo todo en esos momentos de dolor y obligada emoción contenida.

Veinte minutos después, oscurecido el día y enfriado el cielo, emprendía la vuelta con la sensación de que lo ocurrido forma parte de la vida, aunque la protagonista fuera la muerte. Varias horas por delante de negra y larga carretera que hice absorto en mis pensamientos, de un tirón y sin reparar en la necesidad de un descanso que mi cuerpo no solicitó por respeto a lo acontecido.

Si la muerte es lo opuesto a la vida y la muerte es negación, la vida solo puede y debe ser afirmación. La vida se opone a la muerte como lo positivo a lo negativo, como lo blanco a lo negro. Por esto mismo la vida, si no es vivida intensamente desde el compromiso personal de la búsqueda de todas sus posibilidades, se convierte en la anticipación de una muerte asumida por decisión propia: sin lugar a dudas, la peor elección que uno pueda tomar.

Escuchando, mientras esto escribo, la inmortal misa de Réquiem de Mozart me pregunto cuánto de bello me queda aun descubrir en las cosas y en las personas que me rodean y cuánto debo hacer sin ninguna tardanza por encontrarlo, no resignándome a aceptar con pasiva indolencia lo mucho o poco que el destino desee ofrecerme, pues entonces quizás pueda llegarme ya tarde y yo mismo sea el difunto protagonista del viaje más triste de aquellos que algún día me quisieron…

b_dsf1932-reducida-cortada.jpg 

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoaching.es

-ESTE BLOG RECIBE ACTUALMENTE ALREDEDOR DE 10.000 VISITANTES ÚNICOS MENSUALES-  

¿Imitar o Innovar?: La Im-novación

El pasado 22 de Diciembre nuevamente se conjuraron millones ilusiones en busca de “La Suerte” transfigurada de pura casualidad. El 23, como siempre ocurre, despertamos con el triunfo de la estadística y amanecieron millonarios no más que los muy pocos que establece el reglamento de premios de Loterías y Apuestas del Estado.

El que a uno le toque el premio gordo de la Lotería de Navidad es un hecho tan improbable como que se le pueda ocurrir inventar Ikea, Harry Potter o Facebook. Los golpes de fortuna o las ideas felices son tan raros que, hacer descansar nuestros éxitos en la búsqueda desesperada de lo insólito, genial o estrictamente novedoso parece poco práctico.

La historia del desarrollo humano está plagado de ejemplos que demuestran que la evolución se ha construido normalmente a partir de una paulatina corriente de discretas aportaciones que mejoraban lo existente en lugar de mágicas, sorpresivas y transgresoras originalidades. En este sentido, podríamos decir que el desarrollo (tanto personal como profesional o empresarial) se ampara en un secuencializado proceso de imitación mejorada de lo existente a nuestro alrededor, siendo la clave de la velocidad de avance la adecuada elección de los modelos de referencia.

Conformamos la idiosincrasia que nos define a cada uno como persona partiendo de los ejemplos que más cerca tenemos (padres, otros familiares, amigos, profesores, etc.), de los que copiamos los comportamientos que consideramos apropiados y mejores para caminar por la vida. Profesionalmente también ocurre lo mismo, siendo la forma más habitual de aprender a trabajar la adopción de las buenas prácticas identificadas en nuestros jefes y compañeros de trabajo (sobre todo durante los comienzos de nuestra carrera laboral). Es decir, imitamos aquello que valoramos positivamente porque nos ahorra esfuerzo y nos facilita nuestro progreso.

Pues bien, las últimas corrientes de pensamiento económico también apuestan por la consecución del éxito empresarial a partir de la imitación evolucionativa de modelos ya exitosos y existentes, en lugar de las estrategias basadas en la onerosa y muchas veces suicida búsqueda de aquello desconocidamente nuevo que todavía no se ha inventado y cuyo éxito siempre será una incógnita. Esto mismo es lo que defiende Oded Shenkar en su último libro “Copycats”, donde propone referirse a la “Im-novación” como la Imitación con un cierto grado de Innovación.

Tras varios y fiables estudios sobre muestras significativas de empresas de todo tipo se ha llegado a concluir que las compañías que mejores resultados obtienen son las que siguen la estrategia del aprovechamiento de las buenas prácticas de las demás, eso sí, mejorándolas sensiblemente de algún modo más efectivo. Países como Japón, Corea o Taiwan en su momento llegaron a hacer bandera de esta filosofía y con muy buenos resultados. Hoy ya no son menospreciados por “copiones” y sus productos se valoran como los que más.

Estrenamos año cargado nuevamente de pronósticos teñidos de penurias y dificultad que aconsejan un cambio de actuación personal, profesional o empresarial para el cambio de los resultados. Cambio que, en la mayoría de los casos, no necesariamente debiera suponer una angustiosa incógnita: solo hay que observar acertadamente a nuestro alrededor e Im-novar

b_dsf1932-reducida-cortada.jpg

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoaching.es

¡¡¡este Blog recibe actualmente alrededor de -10.000- visitantes únicos mensuales!!!

11… consejos para el 2011

     1        … OBJETIVO DESTACADO y principal cada día para focalizar tu interés en conseguir, al menos, eso que te has propuesto y consideras valioso para ti o los demás (si fallas poco, habrás conseguido terminar el año con casi 365 pequeños éxitos y te sorprenderás de lo alcanzado).

     2        … luminosas SONRISAS DIARIAS regaladas y sin importar a quien que, además de presentarte mejor hacia los demás, contribuirán a positivar tu carácter en todo momento.

     3        … días a la semana o más de restaurador EJERCICIO FÍSICO cardio-saludable, eligiendo la modalidad que mejor se ajuste a tus gustos y posibilidades, el lugar que menos inconvenientes te presente y los momentos más compatibles con tus obligaciones cotidianas.

     4        … reflexivas revisiones trimestrales de tus METAS ANUALES para comprobar su desarrollo y administrar, de ser necesario, las medidas correctoras que sean precisas para conseguir eso que te has propuesto y llena de motivador e ilusionante contenido tu próximo e irremplazable año por vivir.

     5        … minutos diarios para PLANIFICAR LAS TAREAS principales del día siguiente, con objeto de priorizarlas y defenderlas de todas esas otras secundarias que siempre intentan colarse en tu tiempo, robándolo y desperdiciándolo sin otro sentido que el de la más pura frustración.

     6        … cálidas LLAMADAS TELEFÓNICAS cada mes a tus familiares y amigos para que “la falta de tiempo” no sea nunca más la justificación que te lleve a perder el contacto personal con aquellos a quienes aprecias.

     7        … días por semana ofreciendo BUEN HUMOR, a tu estilo pero respetando siempre la idiosincrasia de tu interlocutor.

     8        … es la hora que no conviene rebasar para FINALIZAR EL TRABAJO cada día, considerando que no por extender más tu horario laboral eres más eficaz y que además, o tú mismo o alguien siempre te lo agradecerá.

     9        … veces al día ESCUCHA EMPÁTICAMENTE a los demás, cediéndoles tu tiempo para que expresen serenamente sus ideas y comprendiendo estas en función de su situación y circunstancias vivenciales.

  10        … minutos diarios al menos de LECTURA PLACENTERA en el soporte que prefieras, alejada de lo estrictamente profesional o lo meramente informativo, buscando el conocimiento a partir más de las emociones sensoriales que de las razones cartesianas.

  11        … “GRACIAS” y “POR FAVOR” dichos antes de ponerse el sol, que deben poblar tus frases para llenarlas de amable y recompensatoria educación.

b_dsf1932-reducida-cortada.jpg

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoaching.es