¡El sobrecogedor final de TRISTÁN e ISOLDA!

De nuevo la Opera protagoniza una de mis entradas a este Blog y en este caso las mayúsculas empleadas son poco reconocimiento a una de las cimas del arte universal: “Tristán e Isolda” de Richard Wagner, estrenada en Munich el 1 de Junio de 1.865, es la apoteosis convulsa del amor.

El próximo 9 de octubre tendré la oportunidad, una vez más, de presenciar una representación de la opera más ardiente que se ha escrito con mi alma entreverada de devoción wagneriana.

Será desde una muy buscada butaca de la primera fila del Grand Tier Left del “Royal Opera House Covent Garden” de Londres, santuario de míticas e históricas noches en donde el regalo apasionado de los cerrados aplausos y los bravos desaforados ha quedado grabado en sus centenarias paredes para siempre y que yo, volveré a escuchar. Hiervo por dentro mientras espero…

“Tristán e Isolda” es todo pasión desbordada y especialmente su sobrecogedor final “Mild und leise” (“Tranquilo y sereno”) que, cantado por una Isolda presta a morir por amor, se configura como una de las manifestaciones de la emocionalidad humana más hondas que el paso de la civilización humana ha dejado sobre la Tierra.

¿Se puede morir de amor?. La verdad es que no lo sé, pero el solo hecho de admitir esa posibilidad nos abre las puertas de la evidente complejidad del ser humano y su gran capacidad para sentir profundas emociones hasta límites que rozan peligrosamente las leyes de la naturaleza (el instinto de supervivencia).

Emociones que, en otra magnitud, presiden todas nuestras actuaciones diarias y condicionan las actitudes que nos llevan a presentarnos ante nosotros mismos y ante los demás. Emociones que también son las responsables de nuestros éxitos y fracasos y que por abstractas, no acabamos de visualizar, siendo conocedores inconscientes de su protagonismo en nuestras vidas.

Isolda se deja morir por amor, finalizando lo que hasta ese momento ha sido una partitura sísmica, desbordante y atronadora en un hilo de silencio que resume todo lo que queda en el alma cuando el alma se hace silencio…

b_dsf1932-reducida-cortada.jpg 

Saludos de Antonio J. Alonso

www.alonso-businesscoaching.es

Dejar una respuesta