Por todos nosotros está asumido que es imposible pagar una factura si previamente no re-conocemos que la debemos. Este es el principio elemental que mueve todo pago, ya sea monetario o personal.
Todo aquello que queremos conseguir en la vida, material o inmaterial, requiere un pago o esfuerzo para alcanzarlo. Nada es gratuito y cualquier formulación vital que busque la casualidad como esperanza de éxito está llamada generalmente a fracasar.
Mi anterior entrada hablaba de las imágenes distorsionadas de la realidad que nos reflejan los “Espejos Mágicos” que utilizamos a diario y que nos disuaden de re-conocer las deudas que con nosotros mismos tenemos contraídas, ocultando la percepción de la necesidad de mejora.
En mi trabajo como Coach, el primer e imprescindible paso que debo abordar con mis clientes es el del re-conocimiento de sus áreas de mejora (las deudas) para luego proponernos buscar el camino de solución (el pago). Sin una asunción comprometida y responsable de “el deber” no hay avance hacia “el poder”.
Esta es la razón por la que mantengo desde hace tiempo que es inútil perder el tiempo asistiendo a todos esos cursos tradicionales de liderazgo, habilidades directivas, inteligencia emocional, etc. La formación secular en estos campos del desarrollo profesional y personal siempre fracasa por lo mismo: traslada “lo que se debe hacer” sin considerar que eso nunca se hará sin la asunción previa por los alumnos de su necesidad personal de hacerlo. En definitiva, sin el re-conocimiento por cada cual de su deuda personal a pagar.
Amigos, re-conocer es dos veces conocer lo que nos lleva al saber, sin duda el principio del placer…
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8. Abril 2009 en 17:47
No puedo estar más en linea con tu reflexión. Hace unos 3 años re-conocí una de mis deudas con mi estado físico y decidí pagarla en cómodos plazos. Hoy la deuda se ha reducido y, aunque queda camino por recorrer, la inercia me ayuda. Al menos la crisis se hace más llevadera.
De todas formas, ¿estás seguro de que el conocimiento nos lleva al placer?, ¿siempre?
Me alegro de que el blog vaya cogiendo ritmo.
Un abrazo.
8. Abril 2009 en 18:56
Veamos si tiene sentido al revés: El “des-conocimiento” nos llevaría al “no saber” y… ¿esto al placer?.
En mi opinión, por mas que la realidad sea complicada solo conociendola la podremos gobernar para tratar de ser mas felices.